Wilcommen (sic): posología de un concierto
Por Javier Fraiz.
2 Junio 2009, Expediente informativo
Departamento de farmacología, Universidad de Santiago de Compostela
por la presente, tras evaluar el caso propuesto para estudio, cotejado con el seguimiento y registro de más de 1.000 ensayos clínicos, el equipo interdisciplinar ha elaborado un expediente informativo sobre la medicina del laboratorio Wilco:
- para una afección de muelas, se han testado picos frecuentes de dolor tipo cólico descritos por nuestros doctores. En algunos sujetos, entre quejidos agudos, se revelaron episodios de un delirio recurrente: I’m trying to break your heart, repetían los individuos A, B y D.
- el umbral del llanto fluctuaba entre la euforia y la perdición ante la exposición del estímulo Misunderstood.
- se determinó administrar, por vía tópica, Handshake drugs como fármaco de contención a mitad del tratamiento. Las primeras reacciones de calma se tradujeron en un efecto reversivo de la personalidad.
- algunos sujetos asimilaron el efecto placebo de Jesus,etc exteriorizando signos plausibles de emoción incontenida.
- el individuo J.F. afirmó “hay hombres que usan guitarras para disparar a la gente”. Su pauta fue especialmente severa ante el estímulo Spiders (kidsmoke).
- de forma insólita, algunos de los casos en vigilancia perseveraban en rendir pleitesía y ofrecer sacrificio a una especie de ser superior al que llamaban dios Tweedy.
- el departamento médico ha puesto en conocimiento del comité de psiquiatría, mediante un informe detallado, las reacciones de un sujeto que apuntaba a un brote psicótico: someone’s listening / now I know / you’ll be listening. En algunos momentos se registraron conatos de convulsión. Falta por comprobar el resultado de la prueba de tóxicos.
Por la misma, tan sólo queda concretar que el espectro de individuos sometidos a este asunto presenta un cuadro preocupante. Según la opinión de este departamento, albergamos pocas opciones de que estas personas puedan regresar a su estado previo sin secuelas de ningún tipo. Hemos comprobado cómo la sudoración, los espasmos y la frecuencia cardíaca medraban exponencialmente durante las más de dos horas y media que ha durado el estudio. A pesar de que se ha intentado establecer un grupo homogéneo de individuos, hemos registrado un patrón cambiante de edades, sexo y condición social entre todos los sujetos sometidos al tratamiento.
Como medida de seguridad, el que redacta y suscribe este informe recomienda la incoación de un procedimiento abreviado para fijar un estado extraordinario de cuarentena. Parte del equipo médico ha empezado a experimentar síntomas descritos en el presente estudio, que se hacen más evidentes al aumentar la frecuencia de los estímulos: Hate it here, Hummingbird, You are my face…
Lo que en principio se antojaba como un experimento del ruido, ahora suena a cohesión entre secciones, a juego entre volúmenes para crear sinestesias. Por insólito que parezca, empezamos a dar crédito a una suerte de rock and roll electro-eléctrico (sic), a la música dominada por las máquinas, al ingeniero técnico en lecciones de riff. La pulsión de las melodías, que las hay por la integración entre las distintos compuestos de la medicina Wilco, se solapa con la textura de una voz esquizoide que retumba contra la pared. Ese debe ser el dios Tweedy.
P.D.: me temo que el avance del contagio es imparable. Algún día se estudiará en las facultades de medicina el, que hemos decidido llamar, tratado de Wilco. Descreemos la suficiencia de ningún antídoto para combatir su virulencia.Willkommen. Bienvenidos al mundo de Wilco.









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